domingo, 30 de septiembre de 2012

Efecto de la minería sobre el empleo

Instituto Peruano de Economía (IPE) Efecto de la minería sobre el empleo, el producto y recaudación en el Perú (Lima, Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía, agosto de 2012). Extractos.Como de costumbre los subtítulos son nuestros
El objetivo del estudio
El IPE señala que “El debate en torno a la actividad minera usualmente desconoce la magnitud de los impactos positivos que genera” Por ello el estudio busca demostrar que “la actividad minera tiene un alto grado de integración con el resto de las actividades económicas nacionales. Por ello, contrario a lo que con frecuencia se afirma, es muy significativo el impacto de variaciones en la actividad minera sobre la actividad económica en general. Esto es cierto para casi todas las variables económicas y lo es, en particular, para la producción, el empleo y los ingresos fiscales” (p. 57)
Metodología del estudio
Los autores señalan que “han utilizado información del MINEM [Ministerio de Energía y Minas], del INEI [Instituto Nacional de Estadística e Informática] y de la SUNAT [Superintendencia Nacional Tributaria] para estimar el impacto que tiene la actividad minera sobre la economía en el Perú. La diferencia con otros estudios sobre el mismo tema es que se ha utilizado la Tabla Insumo Producto (TIP) del 2007” (p.56). El TPI es el “análisis detallado –a nivel sectorial– del proceso de producción y consumo de los bienes y servicios que se producen en el país o que se importan. También se detalla el ingreso generado por dicha producción en las diversas actividades económicas. Esta información permite identificar las relaciones o encadenamientos entre sectores, detallando la participación de cada sector en la producción de cada otro sector, con lo que es posible calcular el valor de las compras que cada uno de los sectores ha efectuado a los demás, así como el importe de sus ventas a los mismos” (p.16).
El TPI “permite justamente establecer estas interrelaciones identificando los bienes y servicios que la minería adquiere de los otros sectores económicos y los pagos que realiza a los diferentes agentes (…). Con esta información se puede estimar el impacto agregado de la actividad minera (o de cualquier otra actividad) sobre la economía y sobre los distintos sectores económicos” La TIP permite estimar el efecto directo, el efecto indirecto y el efecto inducido que tiene sobre la economía un cambio en alguna variable”. (pp.4-5).
Importancia de la minería
Aplicando la metodología reseñada líneas arriba los autores concluyen que “El sector minero es sumamente importante en el Perú. En los últimos años, en parte gracias a los altos precios de los minerales, viene generando aproximadamente el 60% de las exportaciones, el 16% de los ingresos fiscales y el 10% del producto bruto interno (PBI). Los principales metales producidos en el Perú son cobre, oro, zinc y plata, pero se producen también cantidades significativas de plomo, molibdeno, estaño y hierro, y cantidades menores de otros metales, con lo cual la producción del sector está relativamente diversificada” (p.8).
Por ello, “En el año 2011, Perú se ubicó en el segundo puesto como productor mundial de cobre y plata, en el tercer puesto en la producción tanto de zinc como de estaño, y en el sexto puesto en la producción de oro” (p.8).
Su integración con el resto de la economía
El estudio demuestra que “la actividad minera tiene una gran interrelación con el resto de la economía, que esta interrelación está aumentando y que el impacto de los proyectos de inversión minera sobre el resto de la economía es enorme, tanto en términos de PBI, de empleo y de ingresos fiscales. Por ello, es indispensable que esta realidad sea considerada al momento de tomar decisiones que afecten el desarrollo de la actividad minera en el Perú” (p.7).
Para ellos “Los llamados ´encadenamientos´ de la minería son sustancialmente mayores hoy que en 1994, porque el crecimiento del sector desde entonces y su mayor rentabilidad han generado nuevas actividades locales que le proveen de bienes y servicios que anteriormente o eran importados o no existían. Como un claro ejemplo de este proceso, según cifras de la Sociedad Nacional de Industrias, el componente local de equipos como celdas de flotación es hoy de aproximadamente 60%, cuando antes era casi nulo porque se importaban íntegramente estos equipos” (p.44).
El estudio señala que “El sector que proporcionó la mayor cantidad de insumos nacionales a la minería fue el sector transporte, almacenamiento, correo y mensajería con 16.7% del total usado (S/. 2,830 millones), debido a que el acarreo de mineral es uno de los principales costos de la actividad minera. A este le siguen el sector petróleo refinado (15.0%), la misma minería (13.2%) y el sector sustancias químicas básicas y abonos (9.1%). Así, el sector minero demanda cientos o miles de millones de soles de productos y servicios de 35 sectores económicos nacionales” (p.23).
Afirman también que “El sector minero es un importante mercado para la producción manufacturera peruana. Sin considerar el sector de petróleo refinado, los diferentes sectores que componen la manufactura en el Perú le vendían cerca de S/. 5,000 millones al sector minero en el 2007; es decir, el equivalente de aproximadamente 10% del PBI manufacturero (excluyendo refinación de petróleo) era vendido al sector minero para que lo use como insumo en su producción. Si incluimos el sector refinación de petróleo, esta cifra aumenta a 14%. En total, los insumos nacionales que usa el sector minero son equivalentes al 44% del valor agregado de la minería, lo cual muestra el alto grado de interrelación entre el sector minero y el resto de la economía nacional” (p.23).
Empleo e ingresos
Igualmente es destacable su aporte a la generación de empleo, ya que “En 1994, un puesto de trabajo adicional en el sector minero generaba cuatro puestos de trabajo adicionales en el resto de la economía, mientras que en el 2007 un puesto de trabajo adicional en el sector minero generaba nueve puestos de trabajo adicionales en el resto de la economía. Es probable que este proceso de aumento en los encadenamientos de la minería haya continuado en los últimos años y que hoy la actividad minera tenga aún mayor impacto sobre el resto de la economía que en el año 2007” (p.44).
Los autores señalan que “Como reflejo de su alta productividad, las remuneraciones en el sector minero son, en promedio, siete veces mayores que en el resto de la economía”. Por ejemplo, el año 2007 esto representó el 8.5% del total de remuneraciones pagadas a nivel nacional, aun cuando el sector minería solo representa el 1.3% del empleo total” (…).el sector que más trabajadores ocupa es el agropecuario (29.6%), seguido del sector comercio (17.8%), aunque ambos sectores tienen una reducida productividad laboral” (pp. 24-25).
Su aporte tributario
Para los autores “La actividad minera tiene un impacto muy fuerte en la recaudación fiscal, y este impacto supera largamente las cifras conocidas que se deducen de los pagos directos de impuestos que se reflejan en las estadísticas oficiales de la SUNAT” (p.55). Basados en datos de la SUNAT nos dicen que “los ingresos tributarios internos provenientes de la minería para el año 2011 ascendieron a S/. 11,258 millones, monto superior en 38% a lo registrado el año anterior” (p.47). Y que “En el periodo 1998-2004, la minería aportó aproximadamente el 10% del total. Sin embargo, en el periodo 2005-2011 la minería aumentó su aporte proporcional a la recaudación fiscal por Impuesto a la Renta de Tercera Categoría a 36% del total, siendo la actividad económica que más aportó en dicho periodo. En el año 2007, la minería alcanzó un aporte proporcional pico de 51% del total recaudado por Impuesto a la Renta de Tercera Categoría” (p.47).
Pero además afirman que “existen importantes ingresos del Gobierno, buena parte de los cuales están directamente relacionados a la minería, que no se registran en la presión tributaria. No se incluyen ingresos, como por ejemplo, de las regalías mineras que se registran en el rubro de ingresos no tributarios del Gobierno Central –aunque son transferidos íntegramente a los gobiernos subnacionales– y constituyeron el 91% de ese rubro en el año 2011, según datos de SUNAT. Asimismo, en los últimos años las empresas mineras aportaron recursos denominados “aportes voluntarios”, que tampoco constituyen tributos pero proveyeron fondos al fisco. Finalmente, es necesario incluir los ingresos correspondientes al Gobierno General en lugar de solo los del Gobierno Central, lo cual agrega los ingresos de los municipios –arbitrios, impuesto predial, etc.– y las aportaciones sociales, entre otros ingresos” (p.48).
Por todo ello señalan que “Durante el periodo 2002-2011, los ingresos no tributarios y las contribuciones sociales llevan a que el ratio de presión fiscal sea en promedio 4,7 puntos porcentuales mayor que el de presión tributaria. Para el 2011, los ingresos no tributarios alcanzaron 5.1% del PBI, cifra equivalente a un tercio de los ingresos tributarios del Gobierno General” (p.49).
Nuevos proyectos
“Según la Cartera de Proyectos publicada por el MINEM en mayo del 2012, las inversiones estimadas en estos proyectos mineros ascienden a US$ 53,229 millones (…) el 52.6% de la inversión esperada proviene de China, EE.UU. y Canadá (pp. 11-12). De allí
proyectos de cobre, son  US$ 35,983 millones 
proyectos de oro,                       7,291               
proyectos de hierro,                   6,780            
                                                  ---------
                                                  50,054  (cf. pp.13-14)
Entre ellos destacan los proyectos de Minas Conga en Cajamarca, Las Bambas en Apurímac y Pampa de Pongo en Arequipa” (p.8).
De concretarse, estos nuevos proyectos “El aumento en el PBI generaría 2’366,000 puestos de trabajo anuales durante el periodo de operación de los proyectos, de los cuales 240,000 corresponderían al sector minero (…) El hecho es que el aumento proyectado en la producción minera es tan grande y la integración del sector minero con el resto de la economía es tal que se genera un enorme aumento en empleo. Para ponerlo en perspectiva, 2.4 millones de empleos equivale a tres cuartas partes de todo el empleo generado en el Perú en la última década, que fue la de mayor generación de empleo en la historia del Perú” (p.35).
Por otro lado, “se estima conservadoramente que las exportaciones promedio anuales que resultarían si operaran todos los proyectos de inversión minera incluidos en la cartera del MINEM serían de más de US$ 30,000 millones anuales. Estas exportaciones aumentarían el producto bruto interno anual en más de US$ 44,000 millones y generarían 2.4 millones de puestos de trabajo estables durante el periodo de operación de los proyectos. Asimismo, se estima que la recaudación fiscal anual aumentaría en más de S/. 23,000 millones anuales. Estas cifras son extraordinarias y exceden largamente el efecto que, sin estudios o información adecuada, con frecuencia se arguye tendría la inversión minera” (pp.56-57).
Los conflictos sociales en torno a la minería
Los del IPE nos dicen que “en el Perú existe una percepción relativamente extendida de que la minería es una actividad económica que contribuye poco al desarrollo económico, en comparación con otras actividades económicas, y que además los daños que ocasiona son generalmente elevados y no son adecuadamente regulados. Esta apreciación explica buena parte de la resistencia que con frecuencia existe al desarrollo de actividades mineras en diversas regiones” (p.25). Y agregan que  “En general, estos conflictos se originan por la desinformación y desconfianza de las poblaciones de las zonas donde se ubican las operaciones o proyectos mineros, que usualmente temen verse perjudicadas por los efectos de la actividad minera sobre el medio ambiente. Superar estos problemas requiere, entre otras cosas, llegar a acuerdos basados en la confianza de que la inversión minera traerá beneficios al país y a las comunidades aledañas, además de a las empresas mineras” (p.9).

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