lunes, 6 de junio de 2011

La Huasa, última terrateniente de Santa María

Huacho, Allá por los años 1890, existió en la campiña de Santa María, un personaje muy querido y ligado al desarrollo de la campiña. “La Huasa” una de las ultimas terratenientes de descendencia Inca en nuestro pueblo, se dice que esta importante dama tenia sus dominios en casi toda Pampa de Animas, Jopto y Santa Rosalía. Gran parte de sus tierras eran netamente agrícola, se dedicaba también a la ganadería y a la crianza de aves, contaba con un gran numero de peones, en su mayoría descendientes incas que tenían sus moradas en la parte alta de la campiña, es decir por los arenales que hoy existen por la Pampa de Animas y el camino que va hacia Santa Rosalía.

Estos personajes según versiones orales de la fecha, eran hombres callados, de baja estatura y de piel trigueña y poco comunicativa, pues gran parte de ellos no se relacionaban mucho con los demás trabajadores procedentes de otros lugares de la campiña y del barrio de Amay, que prestaban sus servicios en los fundos de la referida señora.La Huasa, era una típica mujer de armas tomar, de carácter fuerte y voz gruesa, que a la mínima expresión ordenaba a sus peones cumplir con sus faenas diarias; Acostumbraba a supervisar sus campos diariamente montada en su caballo blanco, mujer de cabellos largos y rubios que le llegaban hasta la cintura, su tez trigueña curtida por el sol del campo le hacia mas temible, toda vez que a menudo se le veía cabalgar con su pistola al cinto.

Esta famosa terrateniente Huachana fallece a la edad de ochenta años, su velatorio fue al aire libre, debido a la gran cantidad de personas que le acompañaron, especialmente los nativos llegados de Pampa de Animas, Jopto, Santa Rosalía, Cañaveral, Amay y un gran sector de la campiña, a quien ella dio protección y trabajo por muchos años.Fue enterrada en la zona que hoy se conoce como el cerro el Panteón, según contaron personas de aquella época, se dice que la señora Rosario Romero Llontop, conocida bruja y curandera de la campiña Huachana, esposa del famoso brujo de Luriama don Daniel Martínez, contaba que ella quería extraer los restos de la famosísima Huasa, que pernoctaban en su tumba, y no podio hacerlo toda vez que una fuerza sobre natural lo impedía, insistió por repetidas veces y no pudo sacar el cajón con los restos de la mencionada occisa.

La fuerza era tal que la señora Rosario termino convulsionando en el lugar, perdiendo así una vez toda fuerza para sus rituales de brujería y curanderilla.Se dice que la Huasa descansa en el cerro el panteón rodeada de todas sus joyas y enceres valiosos, según versiones de cómo se acostumbraban a enterrar a los personajes importantes de esa época, mas aun si estos eran de descendencia Inca. La noche llegó, acompañada de una hermosa luna llena, junto a ellas el café que nos sirvió la esposa de nuestro amigo Víctor, se sentía el aroma de café campiñero natural tostado al fogón y molidos a batan, todo natural. El cuerpo comenzó a entrar en calor el reloj marcaba las siete con treinta minutos y de repente se escuchó la risa de don Julio, estoy acordandome de una cosa dijo, Victor de muchacho tenia miedo pasar por la casa de la señora Rosario, una noche un grupo de amigos lo correteamos hasta su casa, no se le vio salir como tres meses. jajajajaja. así terminamos una amena charla despues de escuchar el misterio de la Huasa.

Por Julio Solórzano Murga

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